Anna
Me dio total libertad creativa y parte de sus joyas familiares para transformarlas en dos nuevas piezas más personales. Tras varias citas a distancia, decido elaborar un anillo y un colgante que simbolicen su vida antes y después de su maternidad.
El colgante es el “antes”; un pequeño racimo de flores de castaño en oro de 18 quilates. Un castaño que, según el calendario arbóreo celta, simboliza el verano, la estación en la que ella nació.
El anillo, es el “después”; un mar en tormenta y una roca, ella misma, inamovible a pesar de todo; a la que siempre puede volver. Un anillo fino y ondulante con un elemento principal, su roca, como protagonista.
Dos joyas que ahora sí siente suyas.